Test de Polling Rate del Ratón
Mueve el ratón unos segundos y descubre cuántas veces por segundo informa de su posición al ordenador.
El polling rate es una de esas cifras que aparecen en la caja de cualquier ratón gaming y que casi nadie llega a comprobar. Indica cuántas veces por segundo el periférico envía al ordenador su posición actual, y se expresa en hercios. Un ratón de 1000 Hz manda esa información mil veces cada segundo, es decir, una vez cada milisegundo. Este test te permite verificar, sin instalar nada, si tu ratón está trabajando de verdad a la frecuencia que promete el fabricante o si se ha quedado en un modo de ahorro más bajo.
El procedimiento es simple: empieza la prueba y mueve el ratón por toda la superficie de la alfombrilla mientras dure la cuenta. La herramienta cuenta los eventos de movimiento que el navegador entrega por segundo y calcula la frecuencia media y el pico alcanzado. Es especialmente útil cuando acabas de cambiar de cable, de puerto USB o de configuración en el software del fabricante, porque esos cambios pueden reiniciar la frecuencia al valor por defecto sin que te des cuenta.
Cómo funciona esta medición
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Frecuencias habituales y qué significan
Esta tabla resume los valores que encontrarás en el mercado, el intervalo de tiempo que hay entre dos reportes consecutivos y el tipo de uso para el que cada frecuencia tiene sentido.
| Frecuencia | Intervalo entre reportes | Para qué sirve |
|---|---|---|
| 125 Hz | 8 ms | Valor por defecto de ratones de oficina y modelos básicos. Suficiente para navegar, escribir correos y trabajar con hojas de cálculo, pero se nota tosco al apuntar en juegos rápidos. |
| 500 Hz | 2 ms | Un salto enorme respecto a 125 Hz y el punto dulce para gaming casual. El movimiento del cursor ya se siente fluido y el consumo de recursos sigue siendo mínimo. |
| 1000 Hz | 1 ms | El estándar competitivo actual y lo que trae casi cualquier ratón gaming moderno. Cubre de sobra shooters, MOBAs y juegos de ritmo sin exigir nada especial al equipo. |
| 2000 Hz | 0,5 ms | Territorio de esports de alto nivel con monitores de alta tasa de refresco y un procesador holgado. La mejora existe, pero es sutil y no todos los jugadores la perciben. |
| 4000 Hz o más | 0,25 ms o menos | Nicho para quien busca el último milisegundo. Los retornos son mínimos y la carga sobre la CPU crece bastante, así que solo compensa en equipos muy potentes. |
Por qué importa el polling rate
El polling rate describe con qué frecuencia el ratón le cuenta al ordenador dónde está. No tiene nada que ver con los DPI, que miden la sensibilidad del sensor, ni con la velocidad de reacción del sensor óptico. Son dos cosas independientes: puedes tener un ratón de 400 DPI reportando a 1000 Hz o uno de 16000 DPI atascado en 125 Hz. La frecuencia solo determina cada cuánto llega la información, no la precisión con la que se ha medido.
Una frecuencia más alta reduce la latencia de entrada porque acorta el tiempo que pasa entre que mueves la mano y el sistema se entera. Pasar de 125 a 1000 Hz recorta siete milisegundos en el peor caso, una diferencia perfectamente perceptible al hacer flicks. Sin embargo, por encima de 1000 Hz los retornos decrecen mucho: subir a 2000 Hz solo ahorra medio milisegundo más, y a 4000 Hz el ahorro adicional es de una cuarta parte de milisegundo. Cada duplicación aporta la mitad de lo que aportó la anterior.
Además, las frecuencias muy altas tienen un coste real en CPU. Cada reporte es una interrupción que el sistema debe atender, y a 8000 Hz eso significa ocho mil interrupciones por segundo compitiendo con el motor del juego por el mismo procesador. En equipos ajustados esto puede traducirse en tirones y caídas de frames que anulan por completo la ventaja teórica. Por eso muchos jugadores profesionales se quedan cómodamente en 1000 Hz.
Consejos para medir bien
- Mueve el ratón sin parar y con trazos largos durante toda la prueba. Si el sensor se queda quieto un instante, deja de enviar reportes y la media baja de forma artificial.
- Cierra las pestañas del navegador que consuman recursos, sobre todo vídeo en reproducción o aplicaciones web pesadas, porque compiten por el mismo hilo que procesa los eventos.
- Conecta el ratón directamente a un puerto USB de la placa base. Los concentradores baratos y los alargadores largos pueden recortar la frecuencia efectiva sin avisar.
- Repite la medición tres veces seguidas y quédate con el mejor resultado. La primera pasada suele salir baja mientras el navegador se estabiliza y ajusta su ritmo.
- Si usas un ratón inalámbrico, comprueba que la batería está cargada. Muchos modelos reducen la frecuencia automáticamente cuando queda poca carga para ahorrar energía.
- Revisa el software del fabricante después de cada actualización de firmware o cambio de perfil, ya que estos procesos devuelven la frecuencia al valor de fábrica con frecuencia.
Preguntas frecuentes
¿Por qué el test me da menos Hz de los que anuncia mi ratón?
Es lo habitual y casi nunca indica un problema. El navegador agrupa eventos de movimiento y limita cuántos entrega a la página, así que siempre se pierde algo por el camino. Una diferencia del cinco o el diez por ciento respecto al valor nominal entra dentro de lo normal. Preocúpate solo si el resultado se queda en la mitad o menos de lo esperado, porque eso sí apunta a un cable, un puerto o un perfil mal configurado.
¿Merece la pena pasar de 1000 a 4000 Hz?
Para la inmensa mayoría de jugadores, no. El salto de 125 a 1000 Hz se nota muchísimo, pero de 1000 a 4000 Hz solo recortas tres cuartos de milisegundo, un margen que queda por debajo del umbral perceptivo de casi cualquier persona. Además necesitas un monitor de tasa de refresco muy alta y una CPU con margen para que esos reportes extra no acaben restando rendimiento al propio juego.
¿El polling rate es lo mismo que los DPI?
No, son parámetros completamente distintos. Los DPI miden cuánto se desplaza el cursor por cada centímetro que mueves el ratón, es decir, la sensibilidad. El polling rate mide cada cuánto tiempo el ratón informa de esa posición al ordenador. Puedes cambiar uno sin tocar el otro, y de hecho conviene ajustar los DPI a tu gusto y dejar el polling rate en el valor más alto que tu equipo asuma con soltura.
¿Cómo cambio el polling rate de mi ratón?
Depende del modelo. Los ratones gaming suelen incluir un programa de configuración donde encontrarás la opción bajo nombres como frecuencia de sondeo o tasa de reporte. Algunos permiten cambiarla con una combinación de botones sin software, y los más básicos no la dejan modificar en absoluto y se quedan fijos en 125 Hz. Consulta el manual si no localizas el ajuste en el panel de control del fabricante.
¿Afecta el polling rate al rendimiento del ordenador?
A partir de cierto punto, sí. Cada reporte genera una interrupción que la CPU debe procesar, y aunque a 1000 Hz el impacto es prácticamente nulo en cualquier equipo actual, a 4000 u 8000 Hz la carga se multiplica. En ordenadores con procesadores modestos esto puede provocar microtirones durante las partidas. Si notas caídas de fluidez tras subir la frecuencia, baja un escalón y compara sensaciones.